La paz que puede ser inherente en la fe cristiana viene de creer y confiar en la presencia y la obra del Espíritu Santo. Esta paz de la que apóstol Pablo dice: «sobre pasa todo entendimiento» está disponible en todos los aspectos de la vida, incluyendo el matrimonio.

Muchas veces en situaciones que involucran salud, trabajos, tentaciones personales y el bienestar de otros, un cristiano pedirá y dependerá del discernimiento y el consuelo del Espíritu Santo. Esta misma ayuda puede también venir a un matrimonio cuando una pareja busca al Espíritu Santo para dirección y apoyo. Esta ayuda es parte del «don del Espíritu Santo» prometido en la Biblia a los creyentes en Hechos 2:38.

El Espíritu Santo no es solo una «cosa de la iglesia». El Espíritu Santo es la presencia práctica de Dios en las vidas de cada creyente en Jesucristo, y no hay para el Espíritu Santo una necesidad más práctica que guiar a una pareja en su matrimonio. Habrá ocasiones en cualquier matrimonio cuando nada sino el poder y la intervención del Espíritu Santo en las vidas de un esposo y una esposa puede traer el discernimiento, la paciencia, el perdón y el valor que serán necesarios para cuando la pareja enfrente una crisis personal, para sobrevivir en momentos difíciles o para revelar un sendero de paz en medio de la tormenta en la relación.

Referencia de las Escrituras: Hechos 2: 37-39; Santiago 3:17

Cuando oyeron esto, todos se sintieron profundamente conmovidos y les dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: —Hermanos, ¿qué debemos hacer?—Arrepiéntase y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados —les contestó Pedro—, y recibirán el don del Espíritu Santo. En efecto, la promesa es para ustedes, para sus hijos y para todos los extranjeros, es decir, para todos aquellos a quienes el Señor nuestro Dios quiera llamar. (NVI)

En cambio, la sabiduría que desciende del cielo es ante todo pura, y además pacífica, bondadosa, dócil, llena de compasión y de buenos frutos, imparcial y sincera. (NVI)

Haga clic aquí para descargar esta semana

Cuota

Algunas cosas para hacer durante la semana.

Día 2: Reflexionar sobre el mensaje y la lectura de las Escrituras; diario si quieres
Día 3: Ora o medita sobre lo que crees que necesitas
Día 4: Discuta el mensaje y las escrituras con su cónyuge
Día 5: Planifique cómo puede responder mejor al mensaje
Día 6: Descanso; no pienses en el mensaje o la escritura; escucha en la quietud
Día 7: Vuelve a comprometerte con tu matrimonio

Stay in the loop

Subscribe to our free newsletter.

Thank you for your message. It has been sent.
There was an error trying to send your message. Please try again later.

Don’t have an account yet? Get started with a 12-day free trial